Verde Pacific: el movimiento que enamorará al mundo del Pacífico colombiano

El Director de Verde Pacific visitando la comunidad de Quiroga, en Guapi

En una de las regiones más relevantes del planeta donde la selva se encuentra con el océano y la lluvia cae como si el cielo tuviera prisa, nace una iniciativa que quiere mostrarle al mundo el valor del Pacífico colombiano. Verde Pacific no es solo una marca: es una invitación a descubrir una región extraordinaria y a apoyar a quienes la cuidan desde hace generaciones. Con el motivo de su prelanzamiento tuvimos la oportunidad de conversar con Daniel Aldana, socio fundador y su Director Ejecutivo.

Pregunta: ¿Cómo nace la idea de Verde Pacific?

DA: Nace de una mezcla de asombro y frustración. Asombro porque el Pacífico colombiano es una de las regiones más importantes del planeta: ¿sabía usted por ejemplo que allí se produce el 2% del agua fresca del planeta, y que el río volador que de allí sale alimenta las aguas de ríos tan lejanos como el Mississipi? Y frustración porque sigue siendo poco conocido y con pocas oportunidades económicas. Pensamos: si el mundo se enamora de este territorio como nosotros, tal vez podamos convertir esa admiración en oportunidades para quienes viven allí. Para que puedan por fin compartir la abundancia de la naturaleza. 

Pregunta: ¿Qué ofrece Verde Pacific? ¿Puede darnos ejemplos?

DA: Nos gusta decir que ofrecemos “sabores y experiencias del Pacífico”. No hablamos de turistas, si no de viajeros. Y nuestros productos regenerativos son la manera como los viajeros pueden permanecer conectados con el Pacífico. Por un lado, productos alimenticios y artesanías provenientes de la región —como chocolate preparado por artesanos afro e indígenas, atún pescado comunitariamente con responsabilidad, ajís con decenas de ingredientes de la diversidad de la selva— todos elaborados con altísima calidad y trazabilidad en el territorio. Y por otro, experiencias de viajes memorables: escuchar a las ballenas cantar en Gorgona tras pianguar con las mujeres de Timbiquí;  descubrir con las propias manos, aún en la tierra, cerámicas de 500 años en el museo vivo de Santa María la Antigua del Darién, la 1era cuidad española en territorio americano; ver las huellas del jaguar del corazón entre la selva Urabeña de Suriquí y llenarse de esperanza con la historia de los hermanos Jiménez; sumérjirse en un retiro sanador con mujeres chamanas de la comunidad de Chamzará y aprender con ellas a cocinar jaiba en leche de coco. En fin, hay muchas, todas curadas por nosotros y apoyadas para que sean cada vez más regenerativas y prósperas.

Pregunta: ¿Quiénes son sus fundadores?

DA: El proyecto reúne a emprendedores comprometidos con el desarrollo sostenible del Pacífico. Entre ellos destacan Josefina Klinger, reconocida líder comunitaria y pionera del turismo sostenible en Nuquí, famosa por operar tan éxitosamente el Parque de la Ensenada de Utría y liderar el rechazo de la comunidad a la construcción del Puerto que destruiría el milagro ecológico del Golfo de Tribugá; y Enilda Jimenez, fundadora de la reserva natural de Suriki, en el Urabá, que es un hito global en conservación de la biodiversidad y de esperanza, de que sí es posible resurgir con éxito empresarial del conflicto armado colombiano.

Pregunta: ¿Qué impacto pretenden lograr?

DA: Nuestro objetivo es que la conservación y la prosperidad vayan de la mano. Queremos que proteger los bosques, los manglares y la biodiversidad del Pacífico también signifique generar ingresos dignos para las comunidades que han cuidado ese territorio durante siglos. Nuestra meta es que para el 2030, Verde Pacific impulsará en todo el Pacífico colombiano a 150 marcas de productos regenerativos, hospedajes locales y maestros y guías de experiencias culturales y de naturaleza. Trabajaremos con cada uno para fortalecer la comercialización de sus productos y servicios y acompañarlos, mediante nuestra certificación, en su camino para ser comunidades más sostenibles, verdes y regenerativas. Además, los conectaremos con viajeros con propósito y compartiremos con ellos nuestras utilidades para que la mayor parte del valor generado regrese al Pacífico.

Pregunta: ¿Qué le diría a alguien que aún no conoce el Pacífico?

DA: Que venga con curiosidad… y con tiempo. Porque cuando uno llega al Pacífico descubre que la naturaleza, la música, la cocina y la gente tienen la capacidad de enamorar a cualquiera.

Al despedirme me queda la sensación de que Verde Pacific no es un emprendimiento más, sino una apuesta por cambiar la manera en que el país mira al Pacífico. Si la pasión de su Director se contagia, es posible que pronto muchos más colombianos —y visitantes del mundo— descubran que en esa costa lluviosa hay un futuro lleno de oportunidades. Y que somos privilegiados por tener la oportunidad de conocer y cuidar este tesoro.